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Devolución de la fianza del alquiler: plazos y descuentos

Devolución de la fianza del alquiler: qué puede descontar el casero, cuándo empiezan a correr intereses y cómo reclamarla si no te la devuelve.

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Portada: devolución de la fianza del alquiler, qué puede descontar el casero y cómo reclamarla

La devolución de la fianza llega al terminar el alquiler, y el casero solo puede descontar aquello de lo que respondes tú: rentas o suministros pendientes y daños que hayas causado. El desgaste por el paso del tiempo no es cosa tuya. Si pasa un mes desde que entregas las llaves sin que te paguen el saldo, este genera el interés legal. Revisa cada descuento, pide explicaciones por escrito y reclama si no te convencen.

Muchos conflictos por la fianza dependen más de los hechos que de la ley. ¿Esa mancha del parqué ya estaba el primer día? ¿La pared amarillenta es desgaste o un daño? En TrustCamera desarrollamos una app de cámara que da a cada foto un código de comprobación, así que pensamos mucho en cómo documentar el estado de una vivienda para que las dos partes puedan comprobarlo. Esta guía se basa en la Ley de Arrendamientos Urbanos y el Código Civil, en su redacción vigente a 5 de octubre de 2026.

Devolución de la fianza: lo esencial de un vistazo

En un alquiler de vivienda, la fianza equivale a una mensualidad de renta y se entrega al firmar el contrato. Al acabar, el casero debe devolverte el saldo, después de descontar rentas, suministros pendientes y daños imputables a ti. Lo que se ha deteriorado con el tiempo o ya estaba roto al entrar no se descuenta.

Así lo establece el artículo 36 de la Ley de Arrendamientos Urbanos (LAU). Además de la fianza, el contrato puede pactar una garantía adicional, que en los contratos de vivienda de hasta cinco años (siete si el casero es una persona jurídica, como una empresa) no puede superar dos mensualidades. La tabla resume qué conceptos aparecen en una liquidación típica y qué dicen las fuentes.

Concepto¿Se puede descontar de la fianza?Base
Rentas sin pagarSíArtículo 36 LAU, según Consumo
Suministros pendientes a tu cargoSíArtículo 36 LAU, según Consumo
Daños causados por ti o por quienes viven contigoSíArtículos 1563 y 1564 del Código Civil
Pequeñas reparaciones por el uso ordinarioSí, son a cargo del inquilinoArtículo 21.4 LAU
Lo que se ha deteriorado por el paso del tiempoNoArtículo 1561 del Código Civil
Desperfectos que ya existían al entrarNo, si puedes demostrarloArtículo 1562 del Código Civil
Quedarse la fianza solo porque te vas antes de tiempoNo, esa cláusula es nula según Consumo; otra cosa es la indemnización del artículo 11 LAU, si se pactóArtículos 11 y 36 LAU

Un consejo antes de todo esto: según la LAU, la fianza se paga a la celebración del contrato. En nuestra opinión, no la adelantes nunca antes de haber visitado el piso y firmado con el propietario real o su agencia. Las señales de un anuncio falso las tienes en nuestra guía de estafas de alquiler de pisos.

Qué puede descontar el casero y qué no

La frontera está entre el daño y el desgaste. El artículo 1561 del Código Civil dice que el inquilino devuelve la vivienda tal como la recibió, salvo lo que se haya perdido o deteriorado por el tiempo o por una causa inevitable. Al mismo tiempo, el artículo 1563 te hace responsable del deterioro, a no ser que demuestres que se produjo sin culpa tuya. El 1564 extiende esa responsabilidad a las personas de tu casa.

Hay un matiz propio de España. Según el artículo 21.4 de la LAU, las pequeñas reparaciones que exija el desgaste por el uso ordinario de la vivienda corren a cargo del inquilino. La Dirección General de Consumo recuerda que la fianza garantiza también esas pequeñas reparaciones y la conservación del piso y de sus muebles.

La ley no trae una lista de ejemplos. Si unos agujeros de clavos, la pintura descolorida por el sol o un parqué gastado en el pasillo son desgaste o daño se decide caso por caso, y en un conflicto lo decide el juez. Las listas que circulan por internet sirven de orientación, no son ley. Revisa también tu contrato, porque a veces regula la pintura o la limpieza a la salida.

Consumo publicó en mayo de 2026 las cláusulas ilícitas más frecuentes en los contratos de alquiler. Entre ellas está exigir más de un mes de fianza o más de dos meses de garantía adicional. También es nula la cláusula que condiciona la devolución de la fianza a cumplir toda la duración del contrato. Según Consumo, la fianza sirve para garantizar tus obligaciones, como pagar rentas y suministros o reparar daños que te sean imputables, y no para castigar que te vayas antes.

La limpieza es un motivo frecuente de disputa. La ley no la menciona, pero el punto de partida es el estado en que recibiste el piso. En nuestra opinión, un descuento por limpieza solo se sostiene si lo dejas más sucio de lo que estaba al entrar, y por un importe razonable y justificado. Por eso la foto del primer día pesa tanto como la del último.

Habitación vacía recién pintada, con suelo laminado claro, radiadores y una puerta oscura
Un piso vacío es el mejor momento para hacer fotos: nada tapa suelos, paredes ni esquinas.Foto: Max Vakhtbovych / Pexels

Plazo de devolución e intereses: el mes que cuenta desde las llaves

La LAU no fija un plazo cerrado para la devolución de la fianza. Lo que dice el artículo 36.4 es que el saldo que deba devolverse al terminar el alquiler devenga el interés legal cuando ha pasado un mes desde que entregaste las llaves sin que te lo hayan pagado. Ese mes es la referencia práctica: a partir de ahí, cada día de retraso suma intereses a lo que te debe el casero.

El mes sirve para revisar el piso y calcular descuentos. No da derecho a quedarse con toda la fianza sin explicación. Si hay descuentos, pide por escrito el detalle de cada uno, con facturas o presupuestos. La LAU no regula cómo debe justificarlos el casero, pero sin documentos es difícil comprobar si un importe es razonable.

Quizá te preguntes dónde está tu dinero mientras tanto. La disposición adicional tercera de la LAU permite a cada comunidad autónoma exigir que el arrendador deposite la fianza en un organismo público hasta que acabe el contrato. Por eso el trámite y el organismo cambian de una comunidad a otra. Ese depósito es cosa del casero: la ley no te pide a ti ninguna gestión, y quien te debe el saldo es él.

Si quieres saber si cumplió, pídele el justificante del depósito o consulta en el organismo de tu comunidad. Esté o no depositada, la LAU pone la devolución del saldo en manos del casero, pero el dato te será útil si el conflicto llega más lejos.

Entrega de llaves: deja constancia por escrito del estado del piso

La LAU no obliga a firmar ningún documento al devolver el piso. Aun así, conviene que el casero y tú dejéis por escrito el día de la entrega de llaves en qué estado queda la vivienda: desperfectos, lecturas de contadores y llaves entregadas, con la firma de los dos. En nuestra opinión, si el casero no anota ningún daño ese día, después le costará más justificar un descuento por desperfectos. Lee el documento con calma y no firmes una descripción que no compartes.

Al entrar, la ley juega en tu contra. Según el artículo 1562 del Código Civil, si no se describió el estado de la vivienda al alquilarla, se presume que la recibiste en buen estado, salvo prueba en contrario. Junto con el artículo 1563, eso deja en tus manos demostrar que un desperfecto ya existía. Un inventario de entrada firmado y fotos del primer día te protegen años después. Qué revisar y cómo fotografiarlo lo explicamos en nuestra guía del inventario del piso de alquiler.

El Real Decreto-ley 26/2026 llegó a introducir en la LAU un documento de finalización del arrendamiento obligatorio, pero el Congreso lo derogó el 2 de octubre de 2026 y esa regla ya no se aplica. Si lees sobre él en otras webs, comprueba en el BOE la redacción vigente.

Cómo reclamar la fianza del alquiler paso a paso

Muchas disputas se deciden el día de la entrega de llaves. Estos pasos te ayudan a acelerar la devolución de la fianza y a poder comprobar cualquier descuento:

  1. Prepara la entrega: Vacía y limpia el piso, repasa el inventario de entrada y fotografía cada habitación.
  2. Firma el documento de salida: Recorre la vivienda con el casero o la agencia, anota desperfectos, lecturas de contadores y llaves entregadas, y quédate una copia firmada.
  3. Da tus datos por escrito: Indica tu número de cuenta y tu nueva dirección, para que la devolución y cualquier aviso te lleguen.
  4. Revisa la liquidación: Compara cada descuento con el contrato, el inventario y tus fotos. ¿Es un daño real o desgaste? ¿Está justificado el importe?
  5. Reclama por escrito: Si pasa el mes sin devolución o un descuento no te convence, envía un burofax o un correo cuya recepción puedas acreditar.

En el escrito, indica la fecha de fin del contrato y de entrega de llaves, el importe de la fianza y los descuentos que discutes, con el motivo de cada uno. Adjunta copia de tus pruebas y pide el pago en una fecha concreta. Plantéalo como una invitación a negociar y guarda la prueba de que el casero lo recibió. Te hará falta si el asunto sigue adelante.

Mantén un tono objetivo y educado. Una carta no garantiza la devolución, pero da al casero la oportunidad de corregir errores. Cuanto más concreto seas con cada descuento, más fácil será que cualquiera lo compruebe, también un juez.

Si el casero no devuelve la fianza: negociar, monitorio o juicio verbal

Mucha gente busca cómo «denunciar» al casero que no devuelve la fianza. Recuperar el dinero, sin embargo, es una reclamación civil, no una denuncia en comisaría. Antes de demandar, la Ley Orgánica 1/2025 exige con carácter general intentar un medio adecuado de solución de controversias, como una negociación directa, una mediación o una oferta vinculante confidencial (artículo 5).

Tu escrito puede servir para eso. Según el artículo 10 de esa ley, el intento de negociar se puede acreditar con un documento que pruebe que la otra parte recibió tu propuesta y pudo leerla. Si en treinta días naturales desde que la recibe no hay respuesta por escrito ni reunión, la negociación se da por terminada sin acuerdo.

Para reclamar una cantidad concreta existe el proceso monitorio. Según el artículo 812 de la Ley de Enjuiciamiento Civil (LEC), sirve para deudas de dinero de cualquier importe que se acrediten con documentos, como el contrato y el justificante de pago de la fianza. Para la petición inicial no necesitas abogado ni procurador (artículo 814 LEC). Si el casero se opone, el asunto pasa al juicio que corresponda.

Las reclamaciones de cantidad de hasta 15.000 € se deciden en juicio verbal, según el artículo 250.2 de la LEC. Si la cantidad no supera los 2000 €, puedes ir sin abogado ni procurador (artículos 23 y 31). Para tu caso concreto, te pueden orientar un sindicato o una asociación de inquilinos, una asociación de consumidores, la oficina de vivienda de tu ayuntamiento si la tiene o un abogado.

Si tus ingresos no superan los umbrales legales, puedes pedir asistencia jurídica gratuita. La solicitud se presenta ante el Colegio de Abogados del lugar donde esté el juzgado que llevará el caso o ante el juzgado de tu domicilio (artículo 12 de la Ley 1/1996). Esta guía es información general, no asesoramiento jurídico.

Otra situación muy distinta es que el supuesto casero desapareciera con la fianza antes de que entraras. Eso ya no es un conflicto por la fianza, sino probablemente una estafa, y se denuncia ante la Policía Nacional, la Guardia Civil o la policía autonómica. Qué hacer en ese caso, paso a paso, lo explicamos en la guía para denunciar una estafa de alquiler de piso.

Una mano sostiene un juego de llaves sobre un escritorio con un portátil y un plano
En la entrega de llaves se decide a menudo si la fianza acabará en conflicto.Foto: RDNE Stock project / Pexels

Fotos de entrada y salida que el casero pueda comprobar

Cuando la devolución de la fianza acaba en conflicto, lo que puedes enseñar vale más que lo que recuerdas. El día que entras y el día que sales, fotografía cada habitación: suelos, paredes, ventanas, baño y cocina. Añade primeros planos de cada desperfecto con algún objeto al lado para que se vea el tamaño. Un vídeo corto recorriendo el piso muestra mejor cómo se conectan las estancias que las fotos sueltas.

Las fotos normales del móvil tienen un punto débil. La fecha y el lugar que guardan sus metadatos se pueden cambiar en segundos, como explicamos en cómo saber si una foto es real. Si el casero dice que tus fotos son posteriores, puede quedar tu palabra contra la suya. Cómo hacer y guardar fotos que aguanten en una disputa lo explicamos en fotos como prueba en juicio.

En ese problema trabajamos con TrustCamera. Haces fotos y vídeos directamente en la app, y cada captura recibe un código de comprobación. Entrega los códigos al casero o a la agencia en la misma visita de entrega, para que puedan comprobarlos gratis en el navegador al momento, sin cuenta. Verán que el archivo no ha cambiado desde la captura, cuándo se hizo y en qué zona aproximada, con un margen de unos 10 km y sin mostrar nunca la posición exacta.

Conserva además una copia de cada foto en tu móvil o en tu ordenador. Una captura con código de comprobación documenta el estado del piso de forma que otros pueden comprobarlo, y te puede ayudar como registro. No decide el conflicto, y tampoco demuestra si algo se preparó o se dejó fuera del encuadre. La app aún no está disponible: llegará pronto para Android e iOS, y mientras tanto puedes ver cómo funciona TrustCamera.

Preguntas frecuentes sobre la devolución de la fianza

¿Cuánto tarda el casero en devolver la fianza?

La LAU no fija un plazo cerrado. Sí establece que el saldo que te deban devolver genera el interés legal cuando pasa un mes desde la entrega de las llaves sin que te lo hayan pagado. Por eso el mes es la referencia práctica. Si hay descuentos, pide el detalle por escrito.

¿Qué puede descontar el casero de la fianza?

Rentas y suministros pendientes, daños causados por ti o por quienes vivían contigo y pequeñas reparaciones por el uso ordinario. No puede descontar lo que se ha deteriorado por el paso del tiempo ni los desperfectos que ya existían al entrar. Para demostrar esto último te sirven el inventario y las fotos de entrada.

¿Puede el casero quedarse la fianza por limpieza?

La ley no habla de limpieza, pero sí de devolver el piso tal como lo recibiste, salvo el desgaste por el tiempo. Un descuento por limpieza tiene sentido, en nuestra opinión, si dejas la vivienda más sucia de lo que estaba al entrar, y por un importe razonable. Compara tus fotos de entrada y de salida y pide la factura.

¿Me quedo sin fianza si dejo el piso antes de tiempo?

No solo por eso. Según la Dirección General de Consumo, es nula la cláusula que condiciona la devolución de la fianza a cumplir toda la duración del contrato. Irse antes se regula en el artículo 11 de la LAU, que permite desistir tras seis meses avisando con 30 días y, si se pactó, pagar una indemnización limitada.

¿Qué hago si el casero no me devuelve la fianza?

Reclámala por escrito, con un burofax o un correo cuya recepción puedas acreditar, y propón una solución con fecha. Ese intento de negociación es, con carácter general, un requisito antes de demandar. Si no responde, puedes acudir al proceso monitorio o al juicio verbal. Antes, pide orientación a una asociación de inquilinos o a un abogado.

¿Necesito abogado para reclamarla?

No siempre. La petición inicial del proceso monitorio se presenta sin abogado ni procurador, y en el juicio verbal tampoco son obligatorios si la cantidad no supera los 2000 €. Si el casero se opone y la cantidad supera los 2000 €, el juicio que sigue sí los requiere. Con ingresos bajos puedes pedir asistencia jurídica gratuita.

¿Cuánto tiempo tengo para reclamar la fianza?

La LAU no fija un plazo especial para esta reclamación. El artículo 1964 del Código Civil establece cinco años para las acciones personales sin plazo especial, desde que se puede exigir el cumplimiento. Desde cuándo cuenta en tu caso es una cuestión jurídica, así que no esperes y busca asesoramiento si ha pasado mucho tiempo.

Conclusión: la fianza se defiende desde el día que entras

El casero puede descontar rentas, suministros pendientes y daños que te sean imputables, pero no el desgaste por el paso del tiempo ni lo que ya estaba al entrar. La LAU no fija un plazo cerrado, aunque a partir del mes desde la entrega de llaves el saldo genera intereses. Y un documento de salida firmado por los dos el día de la entrega de llaves deja claro cómo devolviste la vivienda.

Muchos conflictos se resuelven con pruebas. Un inventario de entrada firmado, fotos de cada habitación al entrar y al salir y un escrito claro te llevarán más lejos que cualquier discusión. Si aun así el casero no paga, la negociación previa, el proceso monitorio y el juicio verbal existen precisamente para casos como el tuyo.

Sobre el autor

Cofundador y responsable de marketing de TrustCamera

Yannick es cofundador de TrustCamera, donde dirige el marketing y los contenidos. Tiene un grado y un máster en el ámbito empresarial y lleva años dedicado al marketing de contenidos y al SEO.

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